martes, 29 de diciembre de 2009

Insomne

i

hay noches en que no duermo
y el sueño se detiene junto a la puerta
a contemplar mi tránsito del insomnio hacia el delirio

escribo palabras
que hablan el lenguaje muerto de la oscuridad

el espejo refleja a esa otra
que se pronuncia sólo en la vigilia
tiene mi rostro pero no
su voz suena como un eco en mi garganta
como si la lengua me repitiese
una y otra vez

ii

no escribo
tengo miedo a ese silencio
que sólo surge cuando el día desaparece
y ahoga el ruido
para que mi cuerpo se adentre a lo nocturno

esta palabra tampoco duerme
pero mi boca no la pronuncia
no conoce el lenguaje del desvelo

y este verbo enfermo
no sabe decirse limpio
no sabe hacer silencio
sin rajar paredes
con la intención de dejar marcas
de miedo y de orfandad

sin embargo las marcas no dicen nada
son manotazos de palabras de boca partida
de miedo y de llanto apagado
por no poder pronunciar
esa oscuridad o ésta que me pertenece

iii

el espejo es
un pájaro oscuro que balbucea este rostro
que lo muerde lo burla y lo oscurece
aún más de lo pactado
y le concede el lenguaje de las aves nocturnas

hay noches en que un insomnio prolongado
hace con mi cuerpo una sola lujuria

sábado, 19 de diciembre de 2009

Solo dos más.

i

la palabra es una grieta
que cruza este cuerpo
como si un sonámbulo
temblara en la noche

no duele en la boca
la hendidura
existe en mí
al pronunciarse

la lengua
lleva el tajo hiriente
en su garganta

lo pronuncia a diario
como propio

ii

primero fue el verbo
en el mundo
y la palabra tronó
en toda la tierra
el cuerpo todo
caminó por el paraíso
buscándote

luego vino el silencio
y la imposibilidad de entender
el lugar desde donde
las palabras surgen
como fieras

primero fue el verbo
en todo el mundo
luego la palabra
arrebató mi muerte

Otro de Villalba. Para vos, Romi.

La gaviota

La precisión,

la cadencia

de fuego,

la sobriedad con que se apuesta

entre el sudor y el viento,

el arenado refracta la luz

que te revelaría inmóvil.

Calzar a la medida

el arma de tu cuerpo,

el peso exacto

del silencio,

de la hora, detrás de la ventana.

Podrías estar en un pueblo

de México,

Arizona,

hay algo en este hotel

donde ya no recordás

qué viniste a olvidar.

Ahora el viaje te persigue,

cada mañana escapás

de cada noche

anterior.

El temporal presagia un punto

en que nada quede

en pie.

¿Pero estarás aquí

cuando limpien la playa de restos

de tejados, pájaros

y botes?

Ya no se ven las casas

pero están

y las banderas de Texaco.

Vendrán a buscarte.

El bus te encuentra en cualquier sitio

en que te hayas perdido,

saben que no sabés

dónde ir, como el mar

impunemente

deja a su lado lo que mata.

Hazte hombre, decís

a un mar atento a tu voz

de alto.

Masivamente pierde su eficacia,

las guerras por millones,

los accidentes de miles

nos aburren.

La sal

opaca el vidrio,

el fondo que parece

emerger es previsible,

ensimismarse es engañoso,

culpable de suicidar

o seducir.

Llevo una bala entre los dientes

cuando beso,

tengo en la lengua el gusto

a metal de la Hotchkiss,

tus muertos gozan

un funeral de escarabajos.

En los baños de rutas

o estaciones donde hago el amor

sin desvestirme, yo sé

-decís al mar que rompe

las sillas de la rambla-

lo que es un corazón,

se macera en lo mismo

que lo pudre

que es su orilla.

Aquí estoy

y no llegas,

sólo un escupitajo,

un toldo desgarrado,

como un adolescente.

Me alimento de verte.

Podés confiarme ese secreto

deseo de matar despacio

y razonado como un hombre,

hacer de tu vaivén una estrategia.

Un cazador

inventa su animal para matar;

en cada huella ve su sombra

a punto de saltar

a la existencia.

La hiena ríe última

y sola

ante los restos.

No confíes en quien bebe

ante un vidrio,

ante tu corazón que persiste

en desplegar su botín de espinazos

hebillas, caracoles,

lo que creés abandonar

te delata

con su resaca de oros,

todo es memoria

en perpetuo movimiento.

Soy, como vos, el cuerpo

de la bruma,

su límite, ir

y venir por nada que comprendas,

haszte hombre, yo te diré por qué

se agita el mar.

Tu amenaza, decís,

empieza a ser monótona,

constante tu inasible

país, tu lengua

que promete rodar en la saliva

del destino,

acabar en el vacío completo

de sentido, es decir

no escuchar.

Ya ves,

soy la granada a punto de estallar

en defensa del amor

en el momento del amor.

El bus

parece haberte olvidado,

los barcos no salen hoy,

estás atrapado

entre cielo y tierra.

La voracidad de la gaviota

resiste en el viento,

un plomeo abierto,

convincente,

cae en el alféizar.

Abrís la ventana y la llevás

a la mesa,

sabés que el barman se molesta

pero sos extranjero.

Boquea, metés los dedos

en el brandy

y dejás caer gotas

en el pico,

se retuerce con un grito afónico,

golpea contra la mesa

el ala destrozada,

se pegan plumas en tu vaso.

Vendrán a buscarte.

Vendrá el bus y el mozo

tirará el cuerpo a la basura,

dejás tus restos,

cumplís tus pactos.

El mar ruge, ciego,

después de todo no mata

para ver,

no entiende nada.

Te levantás,

esperás que te encuentren,

cada día en esos cuartos

con olor a cajones vacíos,

a cepillos o navajas olvidadas.

Cada ventana abriéndose

a un camino

que baja siempre al mar,

siempre un cartel

que dice usted está

aquí.

Siempre un lamento de gaviota,

animal de petróleo y basura

y viento,

decís, dando la espalda al mar.

Una pasión de metralla

requiere el silencio del cuchillo,

la sorpresa

en el discurso, ser

y desaparecer en acción.

Soy el disparo.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

La pantera. Susana Villalba

Matar al animal

requiere un animal

sin sombra.

Vas caminando por un monte

o te parece, no sabés dónde estás;

creés que lo sabías

cuando llegaste.

Ese negro

bien puede ser una pantera

o mujer,

no te das cuenta.

La mirada salvaje te gusta,

no, te calienta.

No, te mira

como quien no comprende

dónde está.

Ya estás perdida,

tendrías que llevarla a tu casa

pero sabés cómo termina:

un animal herido

siempre ataca.

Tendrías que matarla,

ahora,

antes de que sea tarde

o por piedad.

Pero esa mirada es una trampa,

si es pantera

sabe matar mejor

que vos.

Nadie sabe tu nombre

aquí

y ahora él

o mujer te da la espalda.

Pensás en un Remington

liviano

de distancia corta.

Pero nadie escucharía,

Red Hot los distrae,

a vos también.

Y no se mata por la espalda,

lo viste en las películas

o creés en eso.

Matar

es otra cosa.

Ahora te mira y ya sabés,

vas a llevarla a tu casa.

Está tocado por la gracia,

está a la vista

o vos lo ves, no estás segura,

o tiene algo

que creés comprender.

Y sin embargo

sabés cómo termina:

no sabés cómo

te hirió si te quería.

No querés acercarte,

te mira como miran los gatos

cerrando los ojos.

Es un hombre

por la manera de fumar,

se apoya en la barra

frente a vos,

los dos están perdidos.

Pensás en el Remington,

nunca tuviste uno.

Matar es otra cosa.

Nadie parece comprenderlo,

el negro tampoco pero ve

que tenés un cigarrillo

en la mano

y otro ardiendo

en el cenicero;

se acerca y lo fuma.

Estás perdida,

creés saber cómo termina

y volvés a equivocarte,

apaga el cigarrillo

y se va.

Ahora nadie

se parece a tu deseo.

Y es que no se parecía.

Una pantera perdida

en su memoria

o forma de mirar

o lo que fuera

que no vas a saber.

Tomás un taxi pensando

demasiada belleza no es el móvil,

es la coartada.

Para matar a una pantera

hay que cerrar los ojos.

lunes, 7 de diciembre de 2009

no hay tarea más absurda
que combatir el temblor del pulso
cuando la palabra
surge de estas manos
cual si fuese un río desbordante

viernes, 4 de diciembre de 2009

Miedo de la liberación, de Clarice Lispector.





Si me detengo demasiado mirando Paysage aux oiseaux jaunes (Paisaje de pájaros amarillos), de Klee, nunca más podré echarme atrás. Valor y cobardía son un juego que se juega a cada instante. Asusta la visión tal vez irremediable y que tal vez sea la de la libertad. El hábito que tenemos de mirar a través de las rejas de la prisión, la comodidad que trae aferrarse con las dos manos a las barras frías de hierro. La cobardía nos mata. Pues existen aquéllos para quienes la prisión es seguridad, las barras un apoyo para las manos. Entonces reconozco que conozco pocos hombres libres. Miro de nuevo el paysage y de nuevo reconozco que cobardía y libertad estuvieron en juego. La burguesía total se derrumba si se mira Paysage aux oiseaux jaunes. Mi valor, enteramente posible, me amedrenta. Comienzo incluso a creer que entre los locos hay quienes no lo están. Y que la posibilidad, la que verdaderamente es, no es para ser explicada a un burgués cuadrado. Y a medida que la persona quiera explicar se va enredando con palabras, podrá perder el valor, estará perdiendo la libertad. Les oiseaux jaunes no pide ni siquiera que se lo entienda: ese grado significa más libertad todavía: no tener miedo de no ser comprendido. Mirando la extrema belleza de los pájaros amarillos calculo qué ocurriría si yo perdiera por completo el miedo. La comodidad de la prisión burguesa tantas veces me golpea la cara. Y, antes de aprender a ser libre, yo todo lo aguantaba-sólo para no ser libre.

martes, 1 de diciembre de 2009

Cuando las palabras no dicen nada luego del diluvio, uno se siente como varado en medio de una gran noche. Ya no quedan fuerzas para sostener el barco, y sólo resta escribir acerca del naufragio. ¿Pero qué escribir exactamente?
Las velas izadas ya no hacen formas lúcidas en esta lengua, sólo sobrevuelan como tristes pájaros en un cielo perdido. Mi mano arriesga sólo a escribir las formas más indefensas. Mientras tanto mi cuerpo se hace fuerte para enfrentar a lo otro que se avecina. La puerta de entrada está cerrada, sin embargo se abre como si fuese el mismo cuerpo entreabierto que yo ahora toco. Lo descifro a partir de los signos insomnes que tiene la noche, mas nada queda por decir: la luz del día se precipita sobre mí y sólo quedan rastros de un mal sueño.

jueves, 26 de noviembre de 2009

la palabra más terrible
y más hermosa
es esta que se arrincona
entre ceja y ceja
y no permite
que el sueño
se vuelva fuerte
ni que las sábanas
transpiren hambre
ni que la noche
se vuelva oscura

domingo, 22 de noviembre de 2009

estamos hechos de sombra
todos tenemos un doble
al cual le tememos

sábado, 14 de noviembre de 2009

ya no importan
los nombres impresos en los rostros
la lluvia los borrará
hasta volverlos humo
y todo lo pronunciado
por nuestras bocas
se irá por el río de la memoria

no cometeré la osadía de voltear el rostro

domingo, 8 de noviembre de 2009

cuerpo insomne
atado a la noche
rescríbete
una y otra vez
para que no me extinga

martes, 3 de noviembre de 2009

ojalá esta palabra que escribo
no sea aquella otra
que me muerde la boca
para que le hable
y me araña las manos
para que la escribe

ojalá esta palabra que escribo
no sea un nuevo fantasma

miércoles, 28 de octubre de 2009

si quisiera dejar de escribir
si realmente pensara en la posibilidad
de soltar la pluma y silenciarme
me perturba ese miedo que volverá de tan lejos
a posesionarse de mí

si quisiera dejar de escribir
no sabría de donde buscar el valor
para enfrentar esa cruel tormenta
que se estacionará delante de mi casa
en espera de que salga y pelee por mí

si quisiera dejar de escribir
la palabra, estoy segura, me mataría.

martes, 27 de octubre de 2009

será que la desdicha deambula
por los cuerpos más robustos
y cuando encuentra un rincón
oscuro y dulce donde esconderse
extiende sus manos y se deja caer

sábado, 24 de octubre de 2009

Te palpaba como se enciende un cigarrillo nocturno. Mi boca transpiraba una humedad casi demencial que se adhería a tu piel como si fuese una lava. No quería fumarte ni beberte, quería tocarte como si fueses el último cuerpo, la última sombra de toda esta oscuridad. Tal vez la luna no sea más que un espejo recurrente de las palabras que no tienen rostro. Y allí, en el filo del vidrio, aparecen resguardadas.
Te tocaba como si hacerlo fuese infiltrarme en un nuevo tiempo. En realidad lo era pero no lo sabía. Te besaba el cuerpo caliente y sentía que entre ambos existía un vínculo que las palabras no lograban descifrar. El lenguaje nos era tan precario, o tal vez éramos nosotros quienes no sabíamos precisar qué sentíamos ante ese contacto. A veces construíamos la palabra amor, le conferíamos un nuevo significado, algo que sólo tuviese que ver con nosotros y con ese momento. Pero nuestras bocas también se silenciaban, y nos dormíamos en un eterno balbuceo.

Hacíamos el amor con todo el cuerpo, hasta quedar exhaustos. La sombra de la noche se acostaba del lado izquierdo de la cama y nos tocaba el himno a la muerte. Esa noche era tan solo nuestra. Había momentos en que la oscuridad era tan plena, que sólo bastaba con buscar las manos y tocar los dedos, para entender que en verdad existíamos dentro de toda esa negritud.

Casi entendíamos al amor y a la muerte.

miércoles, 21 de octubre de 2009

contenido este músculo escribiente
sólo resta balbucear frente al papel
con miras de que la palabra
infiltre su seno más voraz
y nos enfrente

domingo, 18 de octubre de 2009

la poesía es aquel refugio
donde el corazón llora a gritos
esa ausencia irrepetible
de estar lejos de esa otra tierra
que nos nombra

lunes, 5 de octubre de 2009

ya no tengo dudas:
la poesía ha calado
en este corazón
y no ha dejado
de balbucear

lunes, 21 de septiembre de 2009

Primavera.

Caracas, 21 de septiembre.

Día de la primavera. Allá. En el sur han comenzado a crecer las flores, y los árboles se vislumbran reverdecidos. Las calles comienzan a tener otros rostros. Las personas caminan y miran los árboles, el césped, las flores que están por retoñar, mientras los niños juegan a la vida. Quiero salir a caminar por esas calles. Pero esta distancia es tan real, que puedo tocarla. La escribo en voz alta, aunque la letra se plasma en un silencio nocturno. Quisiera yo estar allí entre esos árboles, mate de por medio, mirando el cielo de Córdoba. La nostalgia agoniza a pocos días de que mi avión aterrizó en Caracas. Siempre me sucede lo mismo: antes y después de regresar.
No hace falta escribir sobre la primavera de Córdoba. No sirve escribir sobre una estación que está allá, del otro lado, mientras yo la nostalgio desde este otro. Sólo serviría si aún estuviese allá, de incógnito, y muy a pesar mío, pudiese atravesar cada árbol, y pudiesen ellos quedarse en mí, para siempre.
Escribo sobre el sur. Lo añoro tanto que la voz me tiembla al recordarlo.
De repente pienso en las amigas que dejé, y en aquellas otras que se sumaron instintamente al corazón. No hace falta que las nombre. Ellas saben quiénes son.
De repente añoro y escribo. También me quedo en silencio y escucho el murmullo. No tengo mucho qué decir, las palabras se me han vuelto en contra.
De repente pienso que allá, hoy, por fin es primavera.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Feria del libro 2009, Córdoba. Argentina.

video
Volvió, con un suspiro de saudade que le muerde la garganta.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Hoy recito por primera vez y me tiemblan las piernas.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Saudade

Saudade es un poco como hambre. Sólo ocurre cuando se come la presencia. Pero a veces la saudade es tan profunda que la presencia es poco: se quiere absorber a la otra persona toda. Estas ganas de uno ser el otro para una unificación completa es uno de los sentimientos más urgentes que existen en esta vida.

Clarice Inspector
"Revelación de un mundo"
Hidalgo, 2008.

lunes, 7 de septiembre de 2009

viernes, 4 de septiembre de 2009

Vuelvo del sueño con una rareza en la boca muy extraña, tan ajena que casi se torna invisible ante los ojos. O quizás aún duermo y no lo sé. No entiendo mucho acerca de la noche y sus misterios. Sólo sé lo que produce la noche en mí: muerte, espasmos, sueños turbios, que quisiera dormirme toda la vida en esa sensación de crepúsculo.
Escribo a la noche desde otra oscuridad: la propia.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Recuperar aquello que fuimos
algún día
cada uno en los brazos del otro
sentir nuevamente
el amor enredado en la mirada
en el verbo
de manera feroz
casi como ese corazón
que entre tu cuerpo y mi cuerpo
aún no ha dejado de latir
Llueve dentro y fuera de mí
pero esta vez el agua
posee otra intención:
la de purificarme el alma
a través de la palabra

Escribir será por fin una fiesta.
Sueño con lugares de sanación.

lunes, 31 de agosto de 2009

Bien sé yo que si trepando la escalera del número 303 se hubiesen asomado todos ellos a la habitación de Adán Buenosayres, la presencia del héroe dormido les habría inspirado un generoso silencio, máxime si hubieran sabido que Adán, vuelto de espaldas al nuevo día, desertor de la ciudad violenta, prófugo de la luz, al dormir se olvidaba de sí mismo y olvidándose curaba sus lastimaduras; porque nuestro personaje ya está herido de muerte, y su agonía es la hebra sutil que irá hilvanando los episodios de mi novela.

"Adan Buenosayres"
Leopoldo Marechal

viernes, 28 de agosto de 2009

I

Vuelvo de una noche que no fue más que un sueño oscuro, un remolino de ir y venir de forma constante. Sueño que tengo un cuerpo habitado por la noche, un cuerpo que muge, que grita, y que ansía que alguien lo replete, lo bese, lo habite de la única forma en que puede ser un cuerpo habitado. Vuelvo de una noche carente de entusiasmo. La distancia de esta boca que habla con la palabra misma es de cuatrocientos kilómetros a la redonda. Mi boca pronuncia, emite sonidos, pero siempre en sueños las palabras son pájaros que se liberan, que surgen de mí, y que salen desprendidos hacia otros. Mi boca sueña que puede decir palabras que cambian realidades pero en el sueño la realidad es la misma; porque hay alguien que sueña y siempre soy yo. Por eso necesito buscar espejos en los sueños para mirarme en ellos y reconocerme. Porque a veces sueño que soy otros.
Vuelvo de la noche, habitada y taciturna.

martes, 25 de agosto de 2009

Esa oscuridad que avanza apenas como un súbito temblor de boca, casi como un párpado del rostro que nos mira desde esa otra sombra, también maligna, pero ferozmente hermosa. Esa sombra tan huraña y ajena que nos duele en el cuerpo, esa que atraviesa con furia el camino pedrogoso sólo para arrancarme del sueño y besarme los ojos grandes; sólo alarga su cuerpo y me toca, y me dice palabras al oído que dicen mucho más cuando se pronuncian entre murmullos.
Esa oscuridad que es apenas entendible, esa que entra raudamente y rompe con todo lo acordado, está aquí hoy sentada a mi mesa.

lunes, 24 de agosto de 2009

Hurgando borradores

Tengo una sequía que para qué contarla. Mejor hago silencio. Estoy segura que la palabra comenzará a oírse como un gran tambor dentro del cuerpo. Cuando quiera hablar, no resistirá la tentación al murmullo. Entonces yo tendré otra razón para enfrentarme una vez más con el simple y llano papel en blanco. Total el masoquismo ya forma parte de mi personalidad.

sábado, 22 de agosto de 2009

Un poema de Juanele.

SÍ, MI AMIGA...

Sí, mi amiga, estamos bien, pero tiemblo
a pesar de esas llamas dulces contra Junio...

Estamos bien... sí...
Miro una danzarina en su martirio, es cierto,
con los locos brazos, ay, negando la ceniza
y el crepúsculo íntimo...

Estamos bien... Cummings que se va, muy pálido,
al país que nunca ha recorrido,
mientras Debussy enciende el suyo, submarino...

Estamos bien... Pero tiemblo, mi amiga, de la lluvia
que trae más agudamente aún la noche
para las preguntas que se han tendido como ramas
a lo largo de la pesadilla de la luz,
con la vara que sabes y la arpillera que sabes,
en las puertas mismas, quizás, de la poesía y de la música...

Estamos bien, sí mi amiga, pero tiemblo de un crimen...

Cuándo, cuándo, mi amiga, junto a las mismas bailarinas del fuego,
cuándo, cuándo, el amor no tendrá frío?

viernes, 21 de agosto de 2009

miércoles, 19 de agosto de 2009

domingo, 9 de agosto de 2009

Mi querida Córdoba, ¡cuánto te extraño!








De una manera extraña siempre necesito volver a vos, Córdoba linda. Siempre vuelvo, a pesar de que no hayas sido precisamente la ciudad que me acunó entre sus brazos. Y siempre que vuelvo, no me quiero ir, siento que el corazón quiere plantar bandera en ese lugar, porque allí fuimos muy felices los dos.

viernes, 7 de agosto de 2009

estoy
en esa condición de mujer silente
que no sabe
que ya no tiene
las ganas necesarias
para tomar la pluma y el papel
y arrojarse en ellos
como si de un mar se tratara

casi innombrable
casi yerta
estoy en ese estado de no saber
cómo expresar tanto miedo
tanto miedo a la muerte del amor
tanto miedo a la muerte del cuerpo

estoy
en esa condición de pérdida
leo libros, hojeo revistas,
de vez en cuando escribo un par de poemas
pero mi mente no está allí
es como si ambas nos hubiésemos desprendido
de este cuerpo
y cada una está en otro lado
viviendo cosas diferentes
hablando idiomas inentendibles para la otra
casi como si alguna de las dos estuviese muerta
sepultada en alguna otra tierra que no es ésta precisamente

estoy
en un estado de coma literario.

jueves, 6 de agosto de 2009

escribir con qué lenguaje toda la palabra
esa
que urge por salir
que ruge
que muge
que araña
encendida
las paredes de esta boca
que ya no dice mucho
porque no sabe distinguir
las buenas palabras de las malas
y que simplemente se acuesta
a la hora de la siesta
en espera de que alguien venga
sigilosamente
y al oído
le diga grandes verdades

miércoles, 5 de agosto de 2009

mi boca
es un animal somnoliento
casi inútil
que duerme en mi lengua

sus palabras
comulgan
sobre una terrible
lucidez

y para evitar la ceguera
o el silencio impreciso
abre la puerta
a su soledad

domingo, 2 de agosto de 2009

volver o no volver
hacia el origen
ese que nos duele
y nos arranca
del abismo interminable
de sentirnos solos
y desprotegidos
en toda la tierra

lunes, 27 de julio de 2009

Otro poemita con tinte nostálgico.

Me duele aquí
en el centro de la patria.

Querida patria

mi querida patria
no duerme
en esa lejanía

ella descansa aquí
en este corazón

martes, 21 de julio de 2009

Prepara su viaje a Amazonas, mientras su corazón ya ha comenzado a volar hacia el sur.

domingo, 19 de julio de 2009

Su boca ha olvidado cómo escribir un buen poema, quizás porque nunca lo escribió.

jueves, 16 de julio de 2009

Estalla mi cuerpo
y la palabra
hace eco
en la boca
de este animal
en penuria

domingo, 12 de julio de 2009

cómo digo
que mi cuerpo
gira en tu nombre
veinticuatro veces al día

lunes, 6 de julio de 2009

en este profundo
"estado de exilio"
estoy convencida
que lo único que salva
es la poesía

martes, 30 de junio de 2009

Cuando quiero escribir y sólo vienen silencios...

Cuando quiero escribir y solo vienen silencios
surgen de mí palabras rotas
fragmentadas
como si dentro de todo este cuerpo
hubiese escondido aquello otro
que no puede decirse con palabras.

Hago intentos verbales
para bordear este sentimiento de soledad
pero nada de lo que escriba justifica
estas manos que giran sobre esta mesa
estos dedos que buscan venganza
y rayan papeles con tinta rancia
para otorgarles oscuridad.

Nada de lo que digan o hagan las palabras
impedirá que coquetee con esta muerte
invisible y ridícula

cuando quiero escribir y sólo surgen silencios
la boca se anticipa y muerde al deseo
y la palabra muerta
se ahorca en mí

viernes, 26 de junio de 2009

Algo de Julio Ramón Ribeyro

"Un amigo es alguien que conoce la canción de tu corazón y puede cantarla cuando a ti ya se te ha olvidado la letra. Los amigos desarrollan en nosotros nuestras virtudes potenciales. Una persona sin amigos corre el riesgo de no llegar jamás a conocerse. Cada amigo es un espejo que nos refracta desde un ángulo distinto. Cada amigo crea en nosotros una zona de contacto, un campo propicio al desarrollo de un determinado tipo de amistad. Es por ello que podemos tener dos amigos íntimos que no lleguen jamás a comprenderse entre sí. Perder un amigo significa muchas veces neutralizar un sector de nuestra personalidad".

Julio Ramón Ribeyro
Cuentista peruano. "La tentación del fracaso". Diarios.

domingo, 14 de junio de 2009

Ya no

ya no creo en el nombre de este cuerpo
ni en sus diluvios ni en el ropaje amargo
ni en sus periplos por el verbo
ni en sus rostros cenicientos de hermosura

ya no creo en el deseo verbal
ni en las venas abiertas por devorar otro cuerpo
ni en los besos ni en los bordes ni en los límites
de la palabra

sólo creo en esta mujer
que frente al espejo
se observa como quien mira a cualquier desconocido
y se pregunta
dónde está su rostro
porque el del espejo no le pertenece

ya no creo ni en el deseo ni en la mordida

domingo, 31 de mayo de 2009

Unión libre. André Bretón.

Mi mujer de cabellera de llamas de leña
De pensamientos de relámpagos de calor
De talle de reloj de arena
Mi mujer de talle de nutria entre los dientes del tigre
Mi mujer de boca de escarapela y de ramo de estrellas
de última magnitud
De dientes de huellas de rata blanca sobre la tierra blanca
De lengua de ámbar y de cristal frotados
Mi mujer de lengua de hostia apuñalada
De lengua de muñeca que abre y cierra los ojos
De lengua de piedra increíble
Mi mujer de pestañas de palotes de escritura de niño
De cejas de borde de nido de golondrina
Mi mujer de sienes de pizarra de tejado de invernadero
y de vaho de cristales
Mi mujer de hombros de champán
Y de fuente con cabezas de delfines bajo el hielo
Mi mujer de muñecas de cerillas
Mi mujer de dedos de azar y de as de corazones
De dedos de heno cortado
Mi mujer de axilas de marta y de encinas
De noche de San Juan
De alheña y de nido de escalarias
De brazos de espuma de mar y de esclusa
Y de mezcla del trigo y del molino
Mi mujer de piernas de bobina
De movimientos de relojería y de desesperaci6n
Mi mujer de pantorrillas de médula de saúco
Mi mujer de pies de iniciales
De pies de manojos de llaves de pies de calafates que beben
Mi mujer de cuello de cebada imperlada
Mi mujer de garganta de Valle de oro
De cita en el lecho mismo del torrente
De senos de noche
Mi mujer de senos de pinera marina
Mi mujer de senos de crisol de rubíes
De senos de espectro de la rosa bajo el rocío
Mi mujer de vientre de apertura de abanico de los días
De vientre de zarpa gigante
Mi mujer de espalda de pájaro que huye vertical
De espalda de mercurio
De espalda de luz
De nuca de piedra rodada y de creta mojada
Y de caída de un vaso en el que se acaba de beber
Mi mujer de caderas de lancha
De caderas de lucerna y de plumas de flecha
Y de tallos de pluma de pavorreal blanco
De balanza insensible
Mi mujer de muslos de greda y de amianto
Mi mujer de muslos de lomo de cisne
Mi mujer de muslos de primavera
De sexo de gladiolo
Mi mujer de sexo de placer y de ornitorrinco
Mi mujer de sexo de alga y de bombones antiguos
Mi mujer de sexo de espejo
Mi mujer de ojos llenos de lágrimas
De ojos de panoplia violeta y de aguja inmantada
Mi mujer de ojos de llanura
Mi mujer de ojos de agua para beber en prisión
Mi mujer de ojos de leña siempre bajo el hacha
De ojos de nivel de agua de nivel de aire de tierra y de fuego

lunes, 25 de mayo de 2009

Quizás ser otra, en el espejo, sea sólo el comienzo de algo verdaderamente grande. Miro mi rostro ante el vidrio roído y pienso: esa es ella, la más hermosa, la verdadera. Luego tiemblo de miedo, de desesperanza, de pensar que aquel reflejo no será eterno, y que luego volverá mi rostro a posesionarse de este cuerpo. Temo que venga alguien después de mí y tome ese otro rostro como propio. Tengo miedo que me devoren las oscuridades de otra.

jueves, 21 de mayo de 2009

Seca, seca, seca de palabras. Más seca que la muerte.

domingo, 17 de mayo de 2009

martes, 12 de mayo de 2009

El espejo

Las palabras no nos reflejan como los espejos, así,
exactamente,
pero quisiera.
José Watanabe



el espejo
no puede expresar más
que este rostro
plagado de miedos
sólo este rostro
de todo lo que soy
sólo esta boca
de toda el alma
donde mi sombra a diario
me somete

jueves, 7 de mayo de 2009

Love of my life

Love of my life, you hurt me,
You broken my heart, now you leave me.

Love of my life cant you see,
Bring it back bring it back,
Dont take it away from me,
Because you dont know what it means to me.

Love of my life dont leave me,
Youve stolen my love now desert me,

Love of my life cant you see,
Bring it back bring it back,
Dont take it away from me,
Because you dont know what it means to me.

You will remember when this is blown over,
And everythings all by the way,
When I grow older,
I will be there by your side,
To remind how I still love you
I still love you.

Hurry back hurry back,
Dont take it away from me,
Because you dont know what it means to me.

Love of my life,
Love of my life.

miércoles, 29 de abril de 2009

Caracas, 29 de abril.

Oscuridad, sombras, delirio. Todo eso se cierne sobre mí y no me deja respirar.

martes, 28 de abril de 2009

Que descanses en paz, Vampiresa.





CUANDO COMPRE UN ESPEJO PARA EL BAÑO...

Cuando compre un espejo para el baño
voy a verme la cara
voy a verme
pues qué otra manera hay decíme
qué otra manera de saber quién soy.
Cada vez que desprenda la cabeza
del fárrago de libros y de hojas
y que la lleve hueca atiborrada
y la deje en reposo allí un momento
la miraré a los ojos con un poco
de ansiedad de curiosidad de miedo
o sólo con cansancio con hastío
con la vieja amistad correspondiente
o atenta y seriamente mirarme
como esa extraña vez-mis once años-
y me diré mirá ahí estás
seguro
pensaré no me gusta o pensaré
que esa cara fue la única posible
y me diré esa soy yo ésa es idea
y le sonreiré dándome ánimos.

DECIR NO...

Decir no
decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fondo
diciendo no no no
pero siguiéndola.

DESPUÉS

Es otra
acaso es otra
la que va recobrando
su pelo su vestido su manera
la que ahora retoma
su vertical
su peso
y después de sesiones lujuriosas y tiernas
se sale por la puerta entera y pura
y no busca saber
no necesita
y no quiere saber
nada de nadie.

Poeta uruguaya
(1920-2009)

sábado, 25 de abril de 2009

La sombra II

todo lo que rodea
a este cuerpo
no es más
que una sombra
larga y maligna

casi corpórea
ante el espejo
se vuelve rostro
y ambas nos encontramos
cara a cara
a la espera
de que alguna de las dos
saque un cuchillo
y corte a la otra
al borde del corazón
para que desaparezca

tampoco quiero
que abra su boca
y me muerda
como un gran animal
dejándome las marcas
del miedo y la tristeza

sólo quiero besar la muerte
todas las noches
antes de extinguirme

lunes, 20 de abril de 2009

I

como el fenix
el cuerpo desecho
vuelve a tener rostro
y el pájaro
escondido entre mis senos
alza el vuelo
hacia la oscuridad

mi boca
por fin
maldice

viernes, 17 de abril de 2009

La sombra

la sombra en el espejo
vuelve a diario
con puñal en mano
a ver cuál de las dos
sobrevive

domingo, 12 de abril de 2009

Esa mujer

esa mujer
me observa
como si su cuerpo
se reconociese en el mío
y me devorara

miércoles, 1 de abril de 2009

Rescatado

un cuerpo indeleble
transpira
y sumerge
el violento miedo
en las aguas del leteo

qué hace una mujer
a las dos de la mañana
escribiendo sin parar
los miedos de su memoria

por qué escribe rozando
la serenidad de la noche
despertándola de su gran sueño

por qué calla la palabra
en la boca
como si esa ranura ocular
fuera a devolverle la sonrisa

y como si ese cuerpo
fuese algo más que un simple bosquejo
casi como aquella casa deshabitada
que mira al mar

lunes, 30 de marzo de 2009

iii

Lo que venga después del acto será más confortable que este constante abuso de desdicha. Quizás entrar en acción comience a ser un proverbio en mi vida para poder ser feliz. Entrar en acción significará comunicarme o ingresar en el umbral más oscuro que posee esta casa. Ambos conducen a ese más allá que necesito.
Lo que venga después del acto tendrá contacto directo con la palabra: todo se sostendrá de lo que exprese o lo que deje de expresar. El problema es saber cuáles son las palabras correctas.

viernes, 27 de marzo de 2009

ii

Tengo la certeza de estar viviendo un sueño continuo. Me pregunto a diario si en verdad quiero despertar. Porque no sé qué habrá al abrir los ojos.Necesito hacer hablar al cuerpo desde la palabra. Luego dejarme llevar por el deseo desbordado. Casi Lemebeliano.

jueves, 26 de marzo de 2009

Balbuceo I

No tengo más que balbuceos en mi cabeza. Balbuceos que no llevan aún a nada. Me repito a diario: tenés que comenzar a actuar. Y al momento de decirlo, mi cuerpo se paraliza.

domingo, 22 de marzo de 2009

El deseo
hace escala en el cuerpo
y allí se queda rendido

miércoles, 18 de marzo de 2009

El amor no es relieve


Hoy te quiero declarar mi amor.

Un río de sangre, un mar de sangre es este beso estrellado sobre tus labios. Tus dos pechos son muy pequeños para resumir una historia. Encántame. Cuéntame el relato de ese lunar sin paisaje. Talado por el bosque por el que yo me padecería, llanura clara.

Tu compañía es un abecedario. Me acabaré sin oírte. Las nubes no salen de tu cabeza, pero hay peces que no respiran. No lloran tus pelos caídos porque yo los recojo sobre tu nuca. Te estremeces de tristeza porque las alegrías van en volandas. Un niño sobre mi brazo cabalga secretamente. En tu cintura no hay nada más que mi tacto quieto. Se te saldrá el corazón por la boca mientras la tormenta se hace morada. Este paisaje está muerto. Una piedra caídaindica que la desnudez se va haciendo. Reclínate clandestinamente. En tu frente hay dibujos ya muy gastados. Las pulseras de oro ciñen el agua y tus brazos son limpios, limpios de referencia. No me ciñas el cuello, que creeré que se va a hacer de noche. Los truenos están bajo tierra. El plomo no puede verse. Hay una asfixia que me sale de la boca. Tus dientes blancos están en el centro de la tierra. Pájaros amarillos bordean tus pestañas. No llores. Si yo te amo. Tu pecho no es de albahaca; pero esa flor, caliente. Me ahogo. El mundo se está derrumbando cuesta abajo. Cuando yo me muera.

Crecerán los magnolios. Mujer, tus axilas son frías. Las rosas serán tan grandes que ahogarán todos los ruidos. Bajo los brazos se puede escuchar el latido del corazón de gamuza. ¡Qué beso! Sobre la espalda una catarata de aguahelada te recordará tu destino. Hijo mío. -La voz casi muda-. Pero tu voz muy suave, pero la tos muy ronca escupirá las flores oscuras. Las luces se hincarán en la tierra, arraigándose a mediodía. Te amo, te amo, no te amo. Tierra y fuego en tus labios saben a muerte perdida. Una lluvia de pétalos me aplasta la columna vertebral. Me arrastraré como una serpiente. Un pozo de lengua seca cavado en el vacío alza su furia y golpea mi frente. Me descrismo y derribo, abro los ojos contra el cielo mojado. El mundo llueve sus cañas huecas. Yo te he amado, yo. ¿Dónde estás, que mi soledad no es morada? Seccióname con perfección y mis mitades vivíparas se arrastrarán por la tierra cárdena.

Vicente Aleixandre.

viernes, 13 de marzo de 2009

i

Hablo palabras casi muertas, solas y errabundas. Intento que ese murmullo suene lo más ruidoso posible para que traspase las paredes del cuarto y siga su rumbo hacia otros parajes. Pero desde este otro lado de la pared sigo estando muda. Casi absorta ante todo lo que me rodea. Ellos no saben que existo; no me oyen roer el miedo a la noche con esta boca. Mi voz se ha acoplado al sonido nocturno. Y a veces las palabras nacen y vuelan hacia algún jardín oscuro. Pasan casi imperceptibles. Y al volver traen rostros con pájaros y hierbas. Y es el momento en que mi voz parece por fin fluir hacia un río oscuro. Desearía que ese mismo río pasase por al lado de este cuarto y me invitara a navegar. Y que su corriente me llevara inexorablemente hacia el camino de la vida.

domingo, 1 de marzo de 2009

Más sobre el cuerpo

este cuerpo

se abre a la luz del día

de 8 a 12

tiene puertas vaivén

para que todos

entren y miren


no resiste a la tentación del verano

y se vuelve público

los hombres se agolpan en la puerta

sólo para oírlo respirar

no todos se animan a entrar y darle amor

algunos temen que el cuerpo los rapte

y los sumerja en la más profunda oscuridad


otros se sientan a su lado

le arrojan palabras al oído

y esperan por horas

hasta que el cuerpo les devuelva su mirada

le dan amor todo lo que dura esa noche

y mi cuerpo es el más envidiado del mundo


las mujeres

en cambio

se acercan tímidas

apenas observan desde un vidrio empañado

cómo este cuerpo se dora al sol

no se animan a observarlo de cerca

por miedo a que la multitud las señale

sólo sienten el fuego interior

y piensan lo atrevido

que sería besar aquel cuerpo desnudo


otras

se atreven a entrar de forma abrupta

y al oído le recitan los versos más fogosos

para que reaccione con palabras

no lo besan

ni se animan a tocarlo por miedo a que se quiebre

lo recorren con una mirada impávida

y mi cuerpo se sonroja


este territorio de nadie

ya entradas las 12

se coloca un velo en el rostro

y abre las manos

para alcanzar lo terrible

lunes, 23 de febrero de 2009

Sobre el cuerpo

El cuerpo reposa sobre un témpano de fuego. Extiende sus vísceras sobre una cama húmeda; y respira. Habla desde una voz hambrienta y fuerte. No conoce más que el miedo; y desde este habla. Mi cuerpo es un muerto que a veces despierta sólo para avisarme que aún respiro; que no deje enterrarme junto a esos restos. No tengo razones suficientes para explicar el porqué lo abandono, dejándolo allí como un animal con rabia. Pero ojalá éste tuviese rabia desmedida, así me mordiera a diario, permitiéndome encontrarte un poco más.
El cuerpo se viste de sombra para que lo sienta. Se acurruca dentro de mí; se abraza a mis costillas, a la carne, y a las palabras cadavéricas que me sostienen. Se vuelve casi imposible de vivir, pero a pesar de todo lo tomo con una fuerza desconocida y lo ato a mí para que no se pierda. Lo miro en el espejo con las mismas ganas con que se mira al otro. Lo observa palpitar frente al vidrio. Intento rodearlo con estos brazos largos e inapetentes, a ver si por fin se ata a mi vida y a mi destino. Frente al espejo él danza locamente, como si fuera un muerto que logró salir de la tumba y se dio cuenta de todo la lumbre que le faltó hasta ese momento; y como si ese muerto tuviese un rostro femenino similar al mío y volviese para poder por fin expresarse. ¿Qué diría aquel cuerpo si tuviese una voz más firme y se reconociese frente al espejo como mío? Tal vez bailaría a la luz de la luna sin parar, hasta que las oscuridades vuelvan a las tumbas y den paso a la luz del sol. Tal vez entonces la sombra de mi cuerpo volviese en sí; y quizás me despertaría sólo para anunciarme que aquél ha vuelto y que esta vez volvió para quedarse conmigo. Y de su triste boca sólo saldría un grito desesperado pidiendo auxilio.
Si tan sólo este cuerpo hablara…

viernes, 20 de febrero de 2009

Susana Thenón

ELLA DE MADRUGADA
(ella se tocó las manos).
De madrugada, apenas.
Ella recuerda que nada importa
aunque su sombra siga corriendo
alrededor de la noche.
Algo se detuvo en algún momento,
algo marchaba débilmente
y se detuvo en algún momento.
Ella tembló como un sonido
congelado entre los labios de un muerto.
Ella se deshizo como un recuerdo
convocado hasta la saciedad.
Ella se inclinó sobre su respiración
y comprendió que aún vivía.
Se tocó la libertad
y la dejó escurrirse como una pequeña noche.
Se anudó la angustia alrededor del cuello
y recordó su color extraviado.
Ella mordió a ciegas en la oscuridad
y escuchó gritar al silencio.
Y aprendió a reírse
del olor a tiempo que despedía su sangre.
De noche
(ella se cortó las manos).
De noche, apenas.
Ella recoge su pequeño crepúsculo.
Ella sueña en la erección de la rosa.



Susana Thenón. Argentina , 1935-1991. Poeta, traductora y traductora.

viernes, 13 de febrero de 2009

i

arderé hasta que el demonio interno
se vuelva cenizas
en estas manos

ii

si no quemo mi velo demencial
no podré devolverme a la noche
y el día será inmensamente nostálgico

iii

fuego de este cuerpo
y cenizas de esta hoguera
serás

ya no me quema tu palabra

iv

todo infierno tiene un giro demencial
uno reviste el alma luego de volver
de la oscuridad

v

quemaría todo esta muerte
en la hoguera más terrible
con tal que el demonio se extinga

vi

el humo del infierno
empaña el camino del regreso
hacia mi vida

vii

hablaré el idioma del fuego
para aprender el idioma de la oscuridad

martes, 3 de febrero de 2009

Para que el cuerpo hable

para que este cuerpo hable

es necesario que hurgue la tierra

con estas manos vírgenes

y busque allí su propio alimento


hablo con un cuerpo seco

con la intención de que mi boca

se humedezca por fin


toco un cuerpo que no es mío

y para hacerlo propio

basta con abrazarlo

domingo, 25 de enero de 2009

La otra

De la mano al espejo

sólo existe una sombra

ceñida de espanto


el miedo a la otra

es tan áspero

que a tientas

recorro el vidrio


sin embargo

me toma de la mano

y yo entro

temblorosamente


de a ratos nos miramos

como arrepentidas ambas

del encuentro


su voz

proviene de ese lugar

al que nunca he vuelto


de la otra me llevo su luz

jueves, 22 de enero de 2009

domingo, 18 de enero de 2009

tu voz
inerte y cruda
hierve en mi cuerpo
con la intención de asfixiarme
ella está ahí
revuelta entre los huesos
y con un frío crepuscular y desmedido
me toma por las asas del corazón
y cabalga sobre mi muerte

ahora soy la voz del otro
aquel sonido que surge de la imagen
y al cual le temo por la oscuridad de su reflejo

tu voz
surge y relampaguea como un ser vivo
muerde la entraña del miedo
y queda su cuerpo
tiritándome
siempre de noche

lunes, 12 de enero de 2009

Dos de Idea



BUSCAMOS

Buscamos
cada noche
con esfuerzo
entre tierras pesadas y asfixiantes
ese liviano pájaro de luz
que arde y se nos escapa
en un gemido.

DÓNDE

Dónde el sueño cumplido
y dónde el loco amor
que todos
o que algunos
siempre
tras la serena máscara
pedimos de rodillas

Idea Vilariño. Poeta uruguaya. (1920)