martes, 3 de noviembre de 2009

ojalá esta palabra que escribo
no sea aquella otra
que me muerde la boca
para que le hable
y me araña las manos
para que la escribe

ojalá esta palabra que escribo
no sea un nuevo fantasma

1 comentario:

Jota dijo...

parece que aún la palabra guarda sus reparos en presentarse, pero late como si viviera desde siempre en vos.
Lindo,lindo!