viernes, 7 de agosto de 2009

estoy
en esa condición de mujer silente
que no sabe
que ya no tiene
las ganas necesarias
para tomar la pluma y el papel
y arrojarse en ellos
como si de un mar se tratara

casi innombrable
casi yerta
estoy en ese estado de no saber
cómo expresar tanto miedo
tanto miedo a la muerte del amor
tanto miedo a la muerte del cuerpo

estoy
en esa condición de pérdida
leo libros, hojeo revistas,
de vez en cuando escribo un par de poemas
pero mi mente no está allí
es como si ambas nos hubiésemos desprendido
de este cuerpo
y cada una está en otro lado
viviendo cosas diferentes
hablando idiomas inentendibles para la otra
casi como si alguna de las dos estuviese muerta
sepultada en alguna otra tierra que no es ésta precisamente

estoy
en un estado de coma literario.

2 comentarios:

Evangelina (la autora) dijo...

puede ser, que la lectura tenga eso de agónico... palabras expirando en fuga, una tras otra.
pero claro, requiere de las dos en concentración para re-elaborarlo en la memoria... no todo se puede.

cariños! (ya volverá)

Rubén Darío Carrero dijo...

Déjate llevar por las voces secretas, esas que nos hablan en sueños, que son las voces de nuestra primera poesía. Regresarás a las carnes divididas por el silencio; docilmente entra, no vayas a despertar a quien duerme.

El temor anula.

Saludos.