lunes, 20 de abril de 2009

I

como el fenix
el cuerpo desecho
vuelve a tener rostro
y el pájaro
escondido entre mis senos
alza el vuelo
hacia la oscuridad

mi boca
por fin
maldice

6 comentarios:

Canalla dijo...

¡Qué bella forma de resolverlo!. En una de las culturas ancestrales de mi patria, ese pájaro sería colibrí.
Así se les aparecía Huitzilopochtli a los seres que lo adoraban, cuando arrancaban su sabiduría sin que les trajera muerte. Era una batalla dual o nahualismo según los chamanes. Saludos.

Rubén Darío Carrero dijo...

¡Maldice el mundo! pajarea esa jaúla fácil.

¡Enlunate!.

Verónica Cento dijo...

Gracias Canalla por tu lectura.
Saludos.

Verónica Cento dijo...

Rubén:

Estoy agradecida por tu visita. Saludos

María Evangelina Trabucco dijo...

Vine siguiendo las plumas de fuego desde mis cristales... Me parecía, me parecía. Jugaba la identificación.
Y sí, hay que maldecir de vez en cuando... Romper la historia, meterla en bolsas y tirarla allí donde nadie la cuestiona. Tiro de nuevo la piedra, de la identificación, ¿jugamos a la rayuela? Quizás así conquistemos el cielo.

Verónica Cento dijo...

Gracias Evita por seguir el camino hasta el estallido.
Qué bueno volver a verte.
Muchos besos.