sábado, 25 de abril de 2009

La sombra II

todo lo que rodea
a este cuerpo
no es más
que una sombra
larga y maligna

casi corpórea
ante el espejo
se vuelve rostro
y ambas nos encontramos
cara a cara
a la espera
de que alguna de las dos
saque un cuchillo
y corte a la otra
al borde del corazón
para que desaparezca

tampoco quiero
que abra su boca
y me muerda
como un gran animal
dejándome las marcas
del miedo y la tristeza

sólo quiero besar la muerte
todas las noches
antes de extinguirme

3 comentarios:

hatoros dijo...

TRANQUILA. A LA MUERTE NO SE LA BESA.
ESTARÍAS MUERTA. ASÍ QUE VETE CON OTRO QUE TE AME MÁS.

mabel casas dijo...

dijo alguien muy pequeñito y candoroso...en el espejo hay otro mi

solo hay que unirlos
porque razón y semejanza apenas se dedoblan en la magia del espejo pero conforman uno
de tal la sombra es viva y nuestra...
cariños

María Evangelina Trabucco dijo...

A veces me parece que me miro feo desde el espejo y me recrimino mucho... porque yo sé y dejo, me dejo ahí (pobrecita) atrapada en ese espejo.
Y entonces me hago así con la mano como quien no quiere la cosa, ya dejarse de chillar!