jueves, 26 de marzo de 2009

Balbuceo I

No tengo más que balbuceos en mi cabeza. Balbuceos que no llevan aún a nada. Me repito a diario: tenés que comenzar a actuar. Y al momento de decirlo, mi cuerpo se paraliza.

5 comentarios:

Ramonita dijo...

cómo te entiendo, je.

beso verónica!

Verónica Cento dijo...

Gracias Ramonita.

Otro beso.

María Evangelina Trabucco dijo...

A veces los balbuceos se detienen para escuchar (con los oídos... o los ojos, como ahora que te leo)las palabras que hablan por uno.
Todavía resuenan en mi cabeza, ¿te molesta que me lleve algunos de tus balbuceos? Después te los devuelvo, me gustan las disputas territoriales del pensar ajeno-propio. A mis sentires no les gusta que le grite falta de originalidad: la soberbia los hace creerse únicos, usted vio cómo son los sentires!

Verónica Cento dijo...

Llevate lo que quieras, Eva. Te agradezco enormemente tu lectura. Otro abrazo.

doble visión dijo...

uffff!!!!!

cuanto nos parecemos entonces!

beso
marcelo