lunes, 12 de enero de 2009

Dos de Idea



BUSCAMOS

Buscamos
cada noche
con esfuerzo
entre tierras pesadas y asfixiantes
ese liviano pájaro de luz
que arde y se nos escapa
en un gemido.

DÓNDE

Dónde el sueño cumplido
y dónde el loco amor
que todos
o que algunos
siempre
tras la serena máscara
pedimos de rodillas

Idea Vilariño. Poeta uruguaya. (1920)

14 comentarios:

Ramonita dijo...

parece que somos más de uno buscando al pájaro, no? je

beso grande!

Georgia dijo...

excelente selección...feliz 2009 para ti

un abrazo

Gabriela Carrión dijo...

Entonces
todo se vino
y cuando vino
y
me quedé inmóvil

tú te quedaste inmóvil
lo dejaste saltar
quejándote seis veces.
Seis.
Y no sabés qué hermoso


Idea Vilariño

Verónica Cento dijo...

Hola Ramonita!

Volví. Ya extrañaba este pequeño vínculo virtual que generan los blogs. Idea es una genia. Gaby me la presentó y quedé prendida de sus versos. Ahora necesito con urgencia encontrar su poesía completa. jejeje

besitos.

Verónica Cento dijo...

Gracias Georgia.

Que tengas un año muy positivo y lleno de éxitos...besos

Verónica Cento dijo...

Carrión...por su culpa, todo fue por su culpa ajjajajajja por vos conocí a la vampiresa. Estoy que me pido por internet su poesía completa, la vi en 45$ en amazon...¿está muy cara?

Gracias por acercarte y curisear un ratitín. Estás perdida, como siempre. ja beshos.

Mauricio Rey dijo...

Bellísimos los poemas que seleccionaste Vero.Que bueno ésto que haces eh.Un beso,y espero hayas visto lo que te envie.

Mauric10

l. dijo...

que linda idea

saludos!

doble visión dijo...

Vero.. gracias por regresar y recordarme que tengo que volver a leer las obras completas de Idea...

Que pedazo de mujer escribiendo!...

un beso
marcelo

Verónica Cento dijo...

Gracias Mauricio.
En verdad la vampiresa se las trae...!

Saludos.

Verónica Cento dijo...

Al misterioso l ....gracias por tu comentario.

Verónica Cento dijo...

Marcelo

Me alegro que compartamos el gusto por la vampiresa. Besos

Cris Cam dijo...

Claro,
de allí mi presbicia.
Querer otear, olfatear, palpar
esas luciérnagas de fusión
que de aburridas
indican los líquidos caminos.

Creer,
consuelo de tontos,
que tanto tiene dueño
y dejarme vender espejitos
para perder mi tiempo
ahogado de espacio.

Saber,
consejo de Vizcacha
que el inexorable azar
ha marcado las huellas
de esta larga playa.

Conocer,
tarde pero al fin,
como este grano de arena y yo
nacimos juntos
tal como nos disiparemos.

Hora final,
dejar de morir
tras un látigo o un rezo
y vivir todos los ciclos
de este inexorable eón.

Verónica Cento dijo...

Volviste Criscam!!!

Feliz año, algo atrasado pero vale siempre...;)

Gracias por el adelanto que me enviaste del prólogo. Cuando tengas el definitivo, largalo nomás que estaré felizzz:-)

Abrazote enorme.