lunes, 25 de mayo de 2009

Quizás ser otra, en el espejo, sea sólo el comienzo de algo verdaderamente grande. Miro mi rostro ante el vidrio roído y pienso: esa es ella, la más hermosa, la verdadera. Luego tiemblo de miedo, de desesperanza, de pensar que aquel reflejo no será eterno, y que luego volverá mi rostro a posesionarse de este cuerpo. Temo que venga alguien después de mí y tome ese otro rostro como propio. Tengo miedo que me devoren las oscuridades de otra.

7 comentarios:

mauricio rey dijo...

El otro que nos acecha con su sombra,el otro que nos interroga.Un beso para vos Vero.

M10

Verónica Cento dijo...

Gracias Mauricio. Sí. El otro nos acecha continuamente. Quiero hacer un poemario sobre ese tema. El espejo y el otro. Me fascina en verdad. Besotes.

Flores de su pena dijo...

¡Qué miedo!

Max dijo...

Desde chico comencé a mirarme fijamente en el espejo, cada tanto, y cada tanto también comencé a ver ese "otro" en el espejo, experimentando ese temblor, esos pensamientos instantaneos, esa imagén que me parece ajena, pero que al "mirar" desde otra perspectiva aparece nuevamente la de todos los días. No sé si es la misma sensación... pero al leer estas palabras experimente aquel espejo...
Saludos.
M.

principio de incertidumbre dijo...

Lo peor es cuando uno es chico y se descubre las caras más feas; empieza con las muecas y comprueba que puede ser otro.


Che, no esperes para leer a Clarice. Hacete socia de una biblioteca de Venezuela; deben tener varios libros de ella. ¡Te va a encantar!

mabel casas dijo...

hola vero
muy buen texto!

quizás no sea tan malo convivir con la otra...entre ambas pueden espantar los miedos y descubrir que el espejo no es más que la gracia de ambas reflejada y sus espantos,entonces sera más fácil reconocerse duplicadas en una y aceptarse entre si como dos partes que compensan gracias y espantos

besos amiga

Verónica Cento dijo...

Chicos, disculpen la tardanza en responder.

María Elisa: Bu...jejejjeje

Max: Creo que el espejo puede convertirse en un arma de doble filo. Sí te creo. A mí me ha pasado y me pasa. El rostro en el espejo en el mayor peligro. Gracias por la lectura.

Lore: Qué lindo verte por acá, nena. Sí. Es cierto. El tema de los gestos, la creación de otra mirada, el arrebato de los ojos y el movimiento de la boca frente a un espejo...uno juega mucho de niño frente al vidrio. En verdad la niñez es el paraíso perdido. Besos.

Es muy cierto Mabel. Es como aquel dicho que dice que cuando uno acepta el problema puede convivir con él. Estoy de acuerdo con ello. Sin embargo, no deja de ser difícil ese encuentro rostro con rostro, a diario, como si alguna de las dos esperara a que la otrale juegue sucio.

Besotes.