domingo, 8 de mayo de 2011

detrás de esta lengua ordinaria
hay atisbos de dulzura
pequeñas intermitencias
con que sortear la dureza del día
detrás de esta lengua impía
corren las palabras como animales en fuga
despavoridas, enormes y acaudaladas
y muerden poco a poco
los labios de los otros
casi amorosamente
para despertarles el deseo

frente al espejo
la bestia del corazón
ruge desprevenida
dilata su boca y bombea
pide más
y en medio de la noche
dentro del cuerpo
se oye un grito mordaz y tierno
con esas palabras desearía
develar la oscuridad
que esconden las manos
al encender el fuego
los dedos presos de las llamas
las palabras enhebradas
en el filo del temblor del verbo

develar la bestia del corazón
y silenciar la lengua

8 comentarios:

Karen dijo...

a mi también me gusta.

Verónica Cento dijo...

Gracias por la lectura, Karen. Seguiré deambulando por tu blog.

Saludos!

Pablo Hernández M. dijo...

me quedo con la parte primera y la final ... saludos

Verónica Cento dijo...

Gracias Pablo...Saludos

ro dijo...

"la bestia del corazón" !! genial

Verónica Cento dijo...

Gracias Ro!!!

Abrazotes

DINOBAT dijo...

Bestias de bestias...

Maribel dijo...

Este me gusta, tanto...