Sólo pretendo salvar o enloquecer a mis demonios con lo que escribo. Y la posibilidad de que estas palabras los exorcicen o los fatiguen es una manera acercarme a mi propia salvación

Comentarios

Javier F. Noya ha dicho que…
Y vaya a saber si no hay una seducción mutua con los demonios, que terminen intimando por pura dolencia y carencia...Besos.
mauricio rey ha dicho que…
Hermoso, como siempre!!!
Besos!!!
Pablo Hernández M. ha dicho que…
yo no quiero exorcizarlos... quiero entender su furia

saludos
Verónica Cento ha dicho que…
Gracias, chicos...

yo estoy en un tiempo muy raro, así que no se extrañen que escriba cosas que a pocos les agrade.

Besos a los tres.
Luciano Arrabal ha dicho que…
Los demonios no piden permiso para hablarte, si no los escribes. Te hablarán hasta que te cansen. Si les escribes. Permanecerán allí, callados, al reparo. Pero están allí con el pacto implícito de que les escribas a ellos lo que ellos quieren leer.
Cuando ellos te escriban tan solo una línea sabrás que es lo que quieren.
Luciano Arrabal ha dicho que…
Los demonios no piden permiso para hablarte, si no los escribes. Te hablarán hasta que te cansen. Si les escribes. Permanecerán allí, callados, al reparo. Pero están allí con el pacto implícito de que les escribas a ellos lo que ellos quieren leer.
Cuando ellos te escriban tan solo una línea sabrás que es lo que quieren.

Entradas populares de este blog

Poemas de Patricia Guzmán

Fragmentos de la crónica "Baños de mar" de Clarice Lispector

La mansa alegría (Fragmento) Clarice Lispector.