miércoles, 11 de agosto de 2010

decir basta a la flojera
a este cuerpo dormido
tirado en el colchón
húmedo hogar diurno
donde los órganos no son más
que carne añeja
poco activa
y descorazonada
decir basta
a este ritmo lento de las manos
que escriben poco
y sólo saben de mediocridades
decir basta
a la boca amordazada por el miedo
y por fin alzar el grito

Verónica Cento

4 comentarios:

Pablo Hernández M. dijo...

decir que es necesario ser una piedra con alas

saludos

'-.-'Cianuro dijo...

aménnn

Verónica Cento dijo...

Gracias, Pablo y Cianuro.


Un beso!

Enza García dijo...

Este poema es un compañero para estar en silencio frente a él.