miércoles, 25 de agosto de 2010


En estos últimos días aunque escribí mucho todo tiene que ver con la tesis. Toda mi supuesta inspiración se lo roba ella. Terrible, lo sé, pero debo salir con urgencia de esto. Por eso dejé de leer todos los libros de Clarice, como primer medida, y me castigué. Me dije: hasta que no avances más en la tesis no habrá Clarice. Y aunque cueste creerlo, eso pareció surtir efecto.

Esta fotografía me gustó. Acá la dejo. Róbenla si es necesario.

6 comentarios:

Javier F. Noya dijo...

Foto terrible, el amor amenazado´... Disciplinados saludos, ahora que le ha tocado estar del otro lado de los alambres de púas; ya pasará, ya volarás...

Verónica Cento dijo...

Recordé el poema de Borges con tu comentario, Javi.
Estos son tiempos de permanecer en la reflexión, pero de otros terrenos. Que volveré lo haré, a eso no lo dudes. Apenas avanza me daré un gustito literario.

Gracias!

Luciano Arrabal dijo...

¿Y si escribes una tesis sobre Clarice? ¿o perdería todo sentido?

Verónica Cento dijo...

No. Mi tutor me lo sugirió, el problema es el tiempo, siempre es el tiempo, Luciano. El tiempo de las nuevas lecturas, reflexionar, tantear un nuevo terreno. Si no estuviese urgida por recibirme, sin duda ya hubiese hecho el cambio. Aunque el tema de tesis me gusta muchísimo también. Estoy con las crónicas de Pedro Lemebel, de su libro "Adiós mariquita linda".

Tino dijo...

Es una pena que una simple "tesis" te robe la inspiración.

Me encanta esa foto donde dos enamorados ignoran la fronteras de alambre de espino y se sumergen en su mundo de deseo flanqueados por las hileras majestuosas de árboles que les contemplan con envidia, como gigantes majestuosos que jamás llegaran a abrazarse.

Saludos.

Verónica Cento dijo...

Tino, ya volveré al ruedo. De todas maneras la tesis la estoy disfrutando aunque no se note...jaja ;)

Ya subiré algo nuevo.

Saludos