tu pie hizo roce con el mío
llamándonos al perdón
a la caricia
a la palabra conciliadora
y al cuerpo
yerto
para que alce la voz y hable

en medio del sueño
sentí tu piel
dije palabras a mi oído
para que las recordara
pero ante la mañana
sólo quedó la certeza
de que me habías tocado
como quien desliza su mano
delicada y tierna
casi sin advertirlo

la noche ha cerrado
la hendidura
que partía nuestras bocas
dejándonos en silencio
ateridos y solos

la noche
ha abierto
por fin
un camino
hasta tus manos

Comentarios

Luciano Arrabal ha dicho que…
Hola veronique.
Me gustó una frase en particular. LA destaco mas que nada para recordarla. Vos decís "Dije palabras a mi oido". Es una bella imagen, porque si uno dice palabras, a algun lado, es primero al oido de uno. El hecho de resaltar la obviedad deja en evidencia que en algunas situcione no queremos decirnos mas nada a nosotros mismos. Pero es inevitabale, querramos o no, lo decimos. Y porque lo decimos nos enteramos. Gracias por decir tus historias versadas en rimas que buscan escuchantes.
un saludo
Verónica Cento ha dicho que…
Gracias a vos por acercarte y quedarte un ratito.

Saludos, Luciano.
Javier F. Noya ha dicho que…
Es así que estos bellos versos traen la paciencia del silencio expuesta para que hablen las demás sensaciones de nuestro ser. Y ese momento, ese casi sueño que nos desliza a la piel del otro, es tan intenso. Saludos.
Javier F. Noya ha dicho que…
Ah. lindo diseño nuevo. Saludos bis.
Verónica Cento ha dicho que…
Gracias Javi, tuve que renovar. Este diseño me gusto muchísimo más que el anterior.

Un abrazo!
Pablo Hernández M. ha dicho que…
la razón de una piel es otra piel

saludos

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