lunes, 21 de noviembre de 2011

señal imprecisa que recorre mis manos
y devela la oscuridad milimétrica que
aferrada a los huesos
pica y zumba
la lumbre en el centro de la intimidad
enardece al vientre
y la tempestad resuena dentro
muy hondo
un cuerpo tirita
acompasado
a su propio grito

que alguien hurgue este enmarañado rostro

4 comentarios:

El Poeta Maldito dijo...

Hay un velo de misterio apoyado por esas imágenes simbolistas o surrealistas, y me encantó el final.

Saludos.

mabel casas dijo...

hola Vero, tiempo que no encontraba tus letras
cada vez profundizan más el estado poético y metafórico

que habrá detrás de un rostro? cuando entre sábanas solo percute el grito del otro?
muy bueno
cariños, usto leerte!

Verónica Cento dijo...

Gracias Poeta maldito por la lectura. Saludos

Verónica Cento dijo...

Hola Mabel, la verdad que sí, hacía mucho tiempo que no nos cruzábamos. Qué bueno verte por acá.
Te envío un abrazo