jueves, 19 de junio de 2008

mi miedo es tener el deseo en la boca
y nunca pronunciarlo

8 comentarios:

Romina Berenice Canet dijo...

reconocer el miedo es casi pronunciarlo. pero casi es una fórmula imposible.

Vero dijo...

Pronuncie, pronuncie... la vida es una sola y se pasa volando!!!

Jota dijo...

te entiendo.no es tan fácil...no sólo la pronunciación sino el contenido que ahora deja paso al silencio.

besos Vero!

Verónica Cento dijo...

Gracias Romi.

Fue lindo encontrarte por acá. besos

Verónica Cento dijo...

Yo pronuncio, Vero, pero no siempre salen sonidos. Los silencios suelen ser muy reiterativos. Un abrazo

Verónica Cento dijo...

Sí. Aquello que vendrá luego del sonido, aquello que necesita tener forma para enfrentarlo.

gracias por acercarte, jotita. Un besote

luc dijo...

al pronunciarlo que pasa con el deseo?

supongamos que es una brasa el deseo
algo que arde

que es su pronunciación?
un viento?
agua?
un leve soplido?


y si en vez de brasa fuera una herida
que es la pronunciación?

perdon, me colgue, como dice teodora






saludos

Verónica Cento dijo...

¿Quizás se extinga, Luc?

En esas colgadas es donde surgen las mejores cosas.

te abrazo.