mi miedo es tener el deseo en la boca
y nunca pronunciarlo
Atardece y salgo a la puerta de mi casa a encender las luces. Camino despacio, recortando la distancia que hay entre cada farol, y en un acto casi sagrado, doy luz a la posibilidad de esta noche. De fondo, un cielo rojísimo: tropel que arriba con toda su furia, pero nunca lastima. Estos caballos, mansos como el arroyo, se alimentan de la hierba de mi hogar. Forman parte de este paisaje. Aquí nadie te quita el aliento, salvo la noche. Por momentos, me parece poder oír el diálogo entre los árboles y el frío de esta noche. Escribo con frío, mientras mis manos deliran.
Comentarios
besos Vero!
Fue lindo encontrarte por acá. besos
gracias por acercarte, jotita. Un besote
supongamos que es una brasa el deseo
algo que arde
que es su pronunciación?
un viento?
agua?
un leve soplido?
y si en vez de brasa fuera una herida
que es la pronunciación?
perdon, me colgue, como dice teodora
saludos
En esas colgadas es donde surgen las mejores cosas.
te abrazo.