Mi cuerpo se parece al cuerpo de un ave.
El pájaro que guardo dentro cava en mi garganta una multitud de verbos. Sacrifica mi abdomen triturando los bordes profundos.
Tobías
La luz, que ingresa por la ventana, mueve el mundo didáctico y emotivo de mi hijo Tobías. Parlan las manos sobre el papel. Nada es tan importante como entender que los sonidos están quietos sobre el agua. Aunque una quiera moverla, alterarla, ella está silenciosa, como abstraída de su entorno. No sabe decirlas, pero intenta, suelta “lenguaradas”, transforma un perro en guau guau. La música de fondo larga destellos de felicidad, de armonía, como si la vida fuese ir de compras de la mano de alguien a quien uno ama.
Comentarios
la capacidad de revelarlo cada tanto
Me gustó el poema!
Sdos
Ezequiel
www.unarazonparavivir.com.ar
palpar el temor al abandono
y el cuerpo ahi sosteniendo tanto
saludos
bellopoem
Saludos
Gracias por acercarte.
beshos
un abrazo
Qué lindo verte. besos