miércoles, 14 de mayo de 2008

escribo con la espalda recta
y con los ojos hundidos en el rostro blanco
el papel yace en la mesa como aturdido
esperando mi señal para empaparse

es así como me reclino ante su boca
lo rozo tentadoramente
le digo cosas al oído
y su ropaje parece encenderse de miedo

escribo como si el papel fuese un cuerpo durmiente
y mi labor fuese despertarlo de un gran sueño
para lograr abrir el manto que lo cubre
y por fin darle un nombre

5 comentarios:

Flores de su pena dijo...

Hermoso arte el de la escritura literaria, tú lo describes muy bien.
Un abrazo.

Art Pepper dijo...

Llego por sorpresa, no por culpas, y me encanta lo que leo, así que sigo mi camino.

Noray dijo...

No sé como he llegado hasta tu blog, pero me ha sorprendido gratamente.

Felicidades, te seguiré leyendo.

paula dijo...

me gustó mucho, el blog y la musquita (van 3 veces que le vuelvo a dar reproducir, y sigo leyendo)
beso

Verónica Cento dijo...

Gracias María Elisa por acercarte nuevamente. Otro abrazo