martes, 22 de abril de 2008

uno forja caminos con la esperanza de volver al origen
de sentir una vez el amor de madre o padre
pero los años suceden
y la nostalgia sigue intacta
y nada acontece
nadie llama a nuestra puerta

entonces
nos devolvemos a la noche
eternamente solos

6 comentarios:

Jota dijo...

qué triste!

Jorge Ampuero dijo...

"nos devolvemos a la noche
eternamente solos", quizá porque de alguna manera pocedemos de esa nada que es esta soledad inherente y flagelante.

Besos...

memo dijo...

los dias corren
las ganas se desvanecen
los sueños poco a poco caen
la espera llega a su fin
y quedamos solos
en medio de la nada,

Flores de su pena dijo...

La vida es una búsqueda constante, lamentable o afortunadamente. De alguna manera, algo en nosotros nunca está satisfecho y olvidamos el camino de regreso, nos damos cuenta que por ahí no era, por allá tampoco...utilizamos guaridas, pero a veces la intemperie nos sorprende.
Y, entonces, el punto de partida original sólo es comprensible como recuerdo...

Verónica dijo...

Jotita:

Este poema fue escrito hace ya varios días, no sé porqué lo subí, hay algo en él que me gusta o me da miedo. A veces me cuesta saber cuál de los dos sentimientos me despierta un poema. O quizás son ambos, no?
Gracias por pasar un ratito. Un beso.

Verónica dijo...

Jorge:
¿Cómo estás? Me gustó mucho tu comentario. Con respecto a la imagen de la noche, Vicente Gerbasi, un poeta venezolano excelente, en su poema "Mi padre, el inmigrante", escribe estos versos que en mi opinión son impresionantes:

"Venimos de la noche y hacia la noche vamos"

Creo que el poeta logró resumir en un verso nada más la imagen que intenté lograr en el poema.

Saludos