miércoles, 28 de septiembre de 2011

en Caracas llueve y llueve sin parar
belleza húmeda
escribo
y el ojo queda prendido del trueno
su grito adormece al oído
y el miedo se acobija desnudo
entre las manos
llueve
y el verde
de pronto
en el cuerpo
y mi casa con aroma a tierra mojada
a pies descalzos cruzando el río
de la sequía a la humedad
de la aridez a estas ganas de escribir
de tatuar
de forma precisa
el encandilamiento lluvioso
el caudal en la mirada

la precipitación

2 comentarios:

mauricio rey dijo...

Poema-fotografia de Caracas, pero mas de ese ánimo que lleva a escribir cuando contempla la naturaleza.
Un gusto leerte!!!

Cailatana Editores dijo...

Algo así, Mauricio. Gracias por tu lectura. Abrazo