jueves, 30 de junio de 2011

Fragmentos de la novela "Sólo los elefantes encuentran mandrágora"

"Las palabras, entonces, podían ser de espuma, de oro, de barro, y hasta del propio silencio solidificado para rehuir lo inefable. Pero estaban aquellas que dejábamos pasar por alto pues para qué comprometernos con su lastre. Y sin embargo, veníamos ya involucrados en ellas, íbamos hacia sus ardores del significante y el significado como los cometas al sol, aunque ignorando la feroz dependencia"

Armonía Somers. Sólo los elefantes encuentran mandrágora. El cuenco del plata.

2 comentarios:

Mercedes Araujo dijo...

En la misma senda...acabo de terminar La mujer desnuda, qué original, rara, valiente y lúcida que es la Sommers.
Saludos!
M

Verónica Cento dijo...

Qué bueno estar en sintonía con las lecturas, Mercedes. Sospecho que me voy a quedar con ganas de leer mucho más de Armonía. Voy a seguir tu consejo y comprar La mujer desnuda.

Saludos!