lunes, 30 de marzo de 2009

iii

Lo que venga después del acto será más confortable que este constante abuso de desdicha. Quizás entrar en acción comience a ser un proverbio en mi vida para poder ser feliz. Entrar en acción significará comunicarme o ingresar en el umbral más oscuro que posee esta casa. Ambos conducen a ese más allá que necesito.
Lo que venga después del acto tendrá contacto directo con la palabra: todo se sostendrá de lo que exprese o lo que deje de expresar. El problema es saber cuáles son las palabras correctas.

viernes, 27 de marzo de 2009

ii

Tengo la certeza de estar viviendo un sueño continuo. Me pregunto a diario si en verdad quiero despertar. Porque no sé qué habrá al abrir los ojos.Necesito hacer hablar al cuerpo desde la palabra. Luego dejarme llevar por el deseo desbordado. Casi Lemebeliano.

jueves, 26 de marzo de 2009

Balbuceo I

No tengo más que balbuceos en mi cabeza. Balbuceos que no llevan aún a nada. Me repito a diario: tenés que comenzar a actuar. Y al momento de decirlo, mi cuerpo se paraliza.

domingo, 22 de marzo de 2009

El deseo
hace escala en el cuerpo
y allí se queda rendido

miércoles, 18 de marzo de 2009

El amor no es relieve


Hoy te quiero declarar mi amor.

Un río de sangre, un mar de sangre es este beso estrellado sobre tus labios. Tus dos pechos son muy pequeños para resumir una historia. Encántame. Cuéntame el relato de ese lunar sin paisaje. Talado por el bosque por el que yo me padecería, llanura clara.

Tu compañía es un abecedario. Me acabaré sin oírte. Las nubes no salen de tu cabeza, pero hay peces que no respiran. No lloran tus pelos caídos porque yo los recojo sobre tu nuca. Te estremeces de tristeza porque las alegrías van en volandas. Un niño sobre mi brazo cabalga secretamente. En tu cintura no hay nada más que mi tacto quieto. Se te saldrá el corazón por la boca mientras la tormenta se hace morada. Este paisaje está muerto. Una piedra caídaindica que la desnudez se va haciendo. Reclínate clandestinamente. En tu frente hay dibujos ya muy gastados. Las pulseras de oro ciñen el agua y tus brazos son limpios, limpios de referencia. No me ciñas el cuello, que creeré que se va a hacer de noche. Los truenos están bajo tierra. El plomo no puede verse. Hay una asfixia que me sale de la boca. Tus dientes blancos están en el centro de la tierra. Pájaros amarillos bordean tus pestañas. No llores. Si yo te amo. Tu pecho no es de albahaca; pero esa flor, caliente. Me ahogo. El mundo se está derrumbando cuesta abajo. Cuando yo me muera.

Crecerán los magnolios. Mujer, tus axilas son frías. Las rosas serán tan grandes que ahogarán todos los ruidos. Bajo los brazos se puede escuchar el latido del corazón de gamuza. ¡Qué beso! Sobre la espalda una catarata de aguahelada te recordará tu destino. Hijo mío. -La voz casi muda-. Pero tu voz muy suave, pero la tos muy ronca escupirá las flores oscuras. Las luces se hincarán en la tierra, arraigándose a mediodía. Te amo, te amo, no te amo. Tierra y fuego en tus labios saben a muerte perdida. Una lluvia de pétalos me aplasta la columna vertebral. Me arrastraré como una serpiente. Un pozo de lengua seca cavado en el vacío alza su furia y golpea mi frente. Me descrismo y derribo, abro los ojos contra el cielo mojado. El mundo llueve sus cañas huecas. Yo te he amado, yo. ¿Dónde estás, que mi soledad no es morada? Seccióname con perfección y mis mitades vivíparas se arrastrarán por la tierra cárdena.

Vicente Aleixandre.

viernes, 13 de marzo de 2009

i

Hablo palabras casi muertas, solas y errabundas. Intento que ese murmullo suene lo más ruidoso posible para que traspase las paredes del cuarto y siga su rumbo hacia otros parajes. Pero desde este otro lado de la pared sigo estando muda. Casi absorta ante todo lo que me rodea. Ellos no saben que existo; no me oyen roer el miedo a la noche con esta boca. Mi voz se ha acoplado al sonido nocturno. Y a veces las palabras nacen y vuelan hacia algún jardín oscuro. Pasan casi imperceptibles. Y al volver traen rostros con pájaros y hierbas. Y es el momento en que mi voz parece por fin fluir hacia un río oscuro. Desearía que ese mismo río pasase por al lado de este cuarto y me invitara a navegar. Y que su corriente me llevara inexorablemente hacia el camino de la vida.

domingo, 1 de marzo de 2009

Más sobre el cuerpo

este cuerpo

se abre a la luz del día

de 8 a 12

tiene puertas vaivén

para que todos

entren y miren


no resiste a la tentación del verano

y se vuelve público

los hombres se agolpan en la puerta

sólo para oírlo respirar

no todos se animan a entrar y darle amor

algunos temen que el cuerpo los rapte

y los sumerja en la más profunda oscuridad


otros se sientan a su lado

le arrojan palabras al oído

y esperan por horas

hasta que el cuerpo les devuelva su mirada

le dan amor todo lo que dura esa noche

y mi cuerpo es el más envidiado del mundo


las mujeres

en cambio

se acercan tímidas

apenas observan desde un vidrio empañado

cómo este cuerpo se dora al sol

no se animan a observarlo de cerca

por miedo a que la multitud las señale

sólo sienten el fuego interior

y piensan lo atrevido

que sería besar aquel cuerpo desnudo


otras

se atreven a entrar de forma abrupta

y al oído le recitan los versos más fogosos

para que reaccione con palabras

no lo besan

ni se animan a tocarlo por miedo a que se quiebre

lo recorren con una mirada impávida

y mi cuerpo se sonroja


este territorio de nadie

ya entradas las 12

se coloca un velo en el rostro

y abre las manos

para alcanzar lo terrible