martes, 6 de septiembre de 2016

Hace meses que no recuerdo lo que sueño. Mis noches se han vuelto pesadas piedras que caen sobre mi cabeza. Rompen, como olas, sobre mi sien; y despierto con un gemido de tigre en mi garganta. Valiente el animal que con sus garras se ahonda en el vacío, y me desgarra. Tajo limpio, y mi cuerpo, abierto como fruta, resplandece. ¿Quién se atrevería a buscar con sus manos la dulzura?

Fragmento del poemario inédito "Selva roja".