Entradas

Mostrando entradas de abril, 2013
no había lámparas en el camino de ida tampoco en el de regreso nunca hubo ni un triste faro que alumbrara el rastro tampoco que indicara dónde pisar con firmeza y dónde detenerme en plena oscuridad allí allí justamente hizo falta una lámpara allídonde el cuerpo terco dio su primer zancada preso del delirio muerto de miedo por esa humedad cercanay distante necesité un cántaro de luz para alzar mis manos entre las sombras y que todo tenga sentido una vez más en el centro de este mundo
no hubo lámparas para descansar los ojos en plena noche de luna no hubo tiempo de dormir el cuerpo para que constatara que todo estaba allí y que por miedo del tacto podría avanzar sin perderse pero los dedos manosearon la sombra tantearon con el velo entre las uñas y fingieron reconocer que distinguían el instante exacto donde una luz interminable recorre raudamente la oscuridad sin embargo todo fue más negro cuanto más demoraban mis manos