jueves, 15 de abril de 2010

El espejo I

Mi rostro frente al lavabo. Miro como el agua surge del grifo. El pensamiento ronda por cualquier parte. Recuerda el aroma del campo, y ese olor a césped sobre el cuerpo húmedo. Mi mente no quiere volver a la ciudad y sigue aún admirando ese paisaje que no hace más de una semana miraban estos ojos. De la calle surge ese olor matinal que anuncia que es hora de partir; pero hoy algo ha cambiado. Observo las ojeras en el vidrio. Habitualmente estas sombras me hastían, esas delgadas líneas que cruzan este rostro cual si fuesen dagas que cruzan mi destino. Pero hoy me digo que ellas están ahí porque yo misma las conduje hasta esta piel.
Tomo el jabón con mis manos, lo froto delicadamente entre mis dedos, observo cómo surge la espuma y es una sensación exquisita. Luego la coloco en mi rostro y éste se torna terso luego de la limpieza. Me observo nuevamente en el vidrio opaco y me digo: ¿Qué soy? Inmediatamente una vocecita responde por mí: “Un espejo”. ¿Soy un espejo?, me pregunto. Sonrío ante la idea, aunque evidentemente me resulta peligrosa. Soy entonces un espejo ante el mundo. Me pregunto qué connotaciones tendrá esta frase.
. Mis ojos se quedan frente al espejo hasta que la mirada no dice más que el vacío. Pareciera que alguien fulminara mi vista del mundo. Digo palabras para mí. Digo cosas que tienen que ver con la acción de limpiar la piel, con las ganas de que este rostro se quiebre cuando pronuncie aquello que permite que todo comience de nuevo. Es como un juego perverso e interminable entre él y yo. Sin embargo cuánto me gustaría que un día este espejo muestre a otra, y que esa otra repare en mí por fin.

4 comentarios:

Jota dijo...

wow, para pensar pensar. Se nota que estas leyendo a Clarice!
Me quedo con la sensación del espejo que una mira y es una y es una. Me ha pasado y es loco...verse por un tiempo.Observarse detenidamente.
Un beso!

Verónica Cento dijo...

Sí. Clarice pega fuerte, Jota.
¡Es tremenda!


Besos

mauricio rey dijo...

Es bueno mirarse a uno mismo.
¿Qué somos?
¿Cómo nos miran los otros?
Es indispensable preguntárselo.
Besos!!!
Un placer leerte.

m10!

Verónica Cento dijo...

Mirarse representa un riesgo. Verse, ni te cuento.

Gracias, Mauricio.

Saludos.