Sólo pretendo salvar o enloquecer a mis demonios con lo que escribo. Y la posibilidad de que estas palabras los exorcicen o los fatiguen es una manera acercarme a mi propia salvación
Ese otro rostro
La mujer del espejo me ha traducido un miedo en el cuerpo casi impronunciable Ella casi corporal me mira con sus ojos de lince en espera de que hable o deslice mis palabras debajo de la puerta del corazón para que logre por fin enunciar sus miedos Pero le temo tanto a ese otro rostro que se enfunda en el crepúsculo y cual si fuese la espada de la sombra propicia el juego de los espejos Nunca nos miramos a los ojos porque la noche arroja la oscuridad más terrible.
Comentarios
Besos!!!
saludos
yo estoy en un tiempo muy raro, así que no se extrañen que escriba cosas que a pocos les agrade.
Besos a los tres.
Cuando ellos te escriban tan solo una línea sabrás que es lo que quieren.
Cuando ellos te escriban tan solo una línea sabrás que es lo que quieren.