La mujer del espejo me ha traducido un miedo en el cuerpo casi impronunciable Ella casi corporal me mira con sus ojos de lince en espera de que hable o deslice mis palabras debajo de la puerta del corazón para que logre por fin enunciar sus miedos Pero le temo tanto a ese otro rostro que se enfunda en el crepúsculo y cual si fuese la espada de la sombra propicia el juego de los espejos Nunca nos miramos a los ojos porque la noche arroja la oscuridad más terrible.
Comentarios
Espera la primavera...
Leere con tiempo tus letras, tal vez algun dia me anime a abrir un espacio para escribir, vere, a veces me siento demasiado viejo para algunas cosas...
Sere repetitivo, te vez muy bien! besos!
Leere con tiempo tus letras, tal vez algun dia me anime a abrir un espacio para escribir, vere, a veces me siento demasiado viejo para algunas cosas...
Sere repetitivo, te vez muy bien! besos!