La mujer del espejo me ha traducido un miedo en el cuerpo casi impronunciable Ella casi corporal me mira con sus ojos de lince en espera de que hable o deslice mis palabras debajo de la puerta del corazón para que logre por fin enunciar sus miedos Pero le temo tanto a ese otro rostro que se enfunda en el crepúsculo y cual si fuese la espada de la sombra propicia el juego de los espejos Nunca nos miramos a los ojos porque la noche arroja la oscuridad más terrible.
Comentarios
este post tiene que ver con el anterior???
es la lucha entre las dos???
.:.
Debe sobrevivir una -la sombra sabe cuál-, la que le permita a la sombra volver a diario.
Saludos.
saca tu una espada
y dale la guerra
!!!!!
Gracias. Besotes.