Mi cuerpo se parece al cuerpo de un ave.
El pájaro que guardo dentro cava en mi garganta una multitud de verbos. Sacrifica mi abdomen triturando los bordes profundos.
Ese otro rostro
La mujer del espejo me ha traducido un miedo en el cuerpo casi impronunciable Ella casi corporal me mira con sus ojos de lince en espera de que hable o deslice mis palabras debajo de la puerta del corazón para que logre por fin enunciar sus miedos Pero le temo tanto a ese otro rostro que se enfunda en el crepúsculo y cual si fuese la espada de la sombra propicia el juego de los espejos Nunca nos miramos a los ojos porque la noche arroja la oscuridad más terrible.
Comentarios
la capacidad de revelarlo cada tanto
Me gustó el poema!
Sdos
Ezequiel
www.unarazonparavivir.com.ar
palpar el temor al abandono
y el cuerpo ahi sosteniendo tanto
saludos
bellopoem
Saludos
Gracias por acercarte.
beshos
un abrazo
Qué lindo verte. besos