martes, 1 de julio de 2014

a veces sueño que estamos vivos
con ganas de pelear
pero al tomar las armas
la muerte toca nuestro hombro
y obliga a devolvernos una vez más
hacia la oscuridad

es hora de reconocer quién es el enemigo
y mi mano te señala
la vida es este momento
tiempo de soltar la soga que tensa
tu cuerpo y mi mano
hora de detener el reloj de la espera
las palabras con aroma a pólvora
y la guerra que respira sobre nuestro cuello

resta balbucear el odio

aceptar
que tenemos
en la boca
la maleza