sábado, 30 de marzo de 2013



dolor que emerge desde la sien  
muerde el pescuezo
lame la sangre
y la inmensidad comienza a crecer
en mis ojos
encandilados de tanto hastío
contemplan
fastidiados
la luz del alba
preguntan
temerosos
¿es esto la libertad?
y sin duda lo es
pero aquello que no se ha sentido
a uno lo aterra
lo deja pavoroso
en mitad de la vía
mientras de fondo
una luz titila indefensa
y las manos se contraen
dentro de la sobriedad acostumbrada
temen que él se aproxime y ellas se delaten
ridículas
entonces
empuñan el arma del desasosiego
y lo abandonan
aterido
en el desierto


martes, 26 de marzo de 2013



usted me dijo al oído:
una inútil casualidad
enhebró su vida con la mía
mi cuerpo no entendió
tal insensatez
y en ambos
el temblor
el ardor
el preámbulo del deseo                                                                                                                                 
                                              
quiere tatuar en este cuerpo
su nombre
como si en verdad pudiese 
levantar un territorio
en un lugar vedado
comido por los lobos

usted me dijo:
ansío el relámpago
y yo dije
quiero todo cuerpo sobre el mío
su cabeza sobre este brazo
su mirada sobre mis senos
y su amor
en el vértice
en la esquina
a lo lejos

viernes, 15 de marzo de 2013


el frío transita
muerto de frío
la escena es poética
provoca temor ardor y placer
y escribo dicha sensación
a media pluma
a desgajo
y las manos que arden por sentir esa helada en los nudillos
allá afuera
allá fuera la noche llena de luna y de hastío
allá fuera el bosque y el temor a perderme
pero si vos
tan solo vos
me tomaras de la mano
me condujeses
precipitadamente
por el follaje solo
quizás
tan solo quizás
la duermevela
el vértigo
la seducción
la noche de mi nombre en tu cuerpo
el frío el ardor
tomándonos de las manos
azarosos

miércoles, 6 de marzo de 2013

Escena de medianoche:
la mujer corta el pan metódicamente
cada trozo es un amor perdido, reclama
violenta el cuchillo
en un mero gesto de profundizar en una herida
abierta rampante y almidonada
la mujer mira a los niños y sonríe
y en ese acto tan mecánico
algo la delata:
el ojo derrama el rimel oscuro y devela
que el dolor surge de entre los márgenes
que su cuerpo se hará un ovillo en la cama sola
que tocará oír la cantaleta
toda la noche
de su soledad
y toma el periódico
recuerda que es un vicio malsano
encauzar la atención
a noticias de primera plana que hablan sobre muerte
atentar sobre mi vida, piensa
atentar sobre este cuerpo
abrirlo en cuadro
cual si fuese un ternero a punto de descifrarse
meter las manos y tocar el alma
sentirla caliente vibrante y adormecida
y preguntarse en voz firme:
qué importa si hay soledad
solo resta tirar del cuero seco
para sentir si hay vida allí dentro
qué importa si hay soledad
repite
el corazón es un imbécil animal
que no entiende que con mostrar los dientes
nado se salvará de que lo hieran
el terror el temblor viene del otro
la astucia la puntería viene de afuera
el congojo el deselance
C'est fini



martes, 5 de marzo de 2013

roca magna
mi corazón
encallado a diez mil metros de viaje trasatlántico
una perla invisible
un proyectil
una voz que tirita y detrás de esa voz
mi cuerpo curvado
temblando
de miedo por escuchar tu voz
de miedo porque el deseo quiera regenerarse
en qué, pregunto
¿en un rudo insecto que quiere devorarme?
¿en un cataclismo de verbos arrojados al futuro?
en qué, por dios, en qué
la vida no es más que un cántaro roto
mi vida no es más que un vacío de amor




viernes, 1 de marzo de 2013


decir no
porque no me da la gana de decir sí
porque tengo miedo de decirte sí
y que no sepas qué responderme
porque decir no garantiza
que por hoy mi cuerpo no temblará
de muerte
decir no
me justifica
me permite la soledad odiosa
enhebrada prendida cegada
en el velo negro
pero qué hay de esa condición
de guardar silencio
de esperar que hables
que te pronuncies
siempre existe la opción
de elegir
decir no
decir sí
decir tal vez
o marcharme




esa sensación de miedo
hará mucho más profundo
el insomnio de esta noche
rajará mi oído
circundará mi cuerpo
para que entienda
que esta libertad es una trampa
esa sensación de pánico
que no permite balbucear con gusto
y el ojo reverbera detenido
en la hoja en blanco
y resiste al rayón oblicuo
corriendo desmesurado
en busca de qué
en busca de quién
para decirle qué cosas
y con qué palabras