lunes, 18 de octubre de 2010

De vez en cuando, de Irene Gruss (Buenos Aires, 1950)

Nos portamos muy mal.
Antes de ir a comer nos ensuciamos las manos
antes de besar nos dormimos
tenemos que entragular cada hora
matar a la mañana, a la noche
(no importa el olor de lo que matamos
sino nuestra risita, como una hiena)
Nos portamos muy mal.
Con el cansancio sobre todo,
con el miedo.
Preparamos la pelea oscura contra la libertad
y sin embargo ninguno de nosotros
quiere morirse.

(De La luz en la ventana)

miércoles, 13 de octubre de 2010

domingo, 3 de octubre de 2010

Antonella Anedda.

Somos mortales mortalmente asustados
temblamos como zorros y perros
convirtiéndonos en la jauría de nosotros mismos.
Basta un sueño inoportuno
y la luz erosiona donde no hay refugio.
Nos desbandamos entre los objetos esperando que sean reales.
Cerramos los ojos con fuerza tratando de dormir en pleno día
diciendo: aquí, y pensando allá
ofreciendo sacrificios mientras movemos muebles
y cortamos con las tijeras los geranios.
De noche estiramos las mesas para los invitados
y desde la madera comenzamos a marchitarnos.
Colocamos con cuidado las servilletas y del lino se elevan demonios.
Girando la cabeza aquí, pensamos: allá
como de verdad sucede a cada persecución
Abrimos ventanas con la excusa del humo. El viento huele a basura
pero es una tregua. El mismo viento en su belleza es una ruina.
La sabiduría nos confunde como la cera.
Nos cuesta respirar
Permanecemos inmóviles
la sangre estalla entre la nuca y la espalda
nos volvemos serpientes
nos limpiamos entrelazándonos.

Traducción: Beatriz Castellary y Maria Grazia Calandrone