jueves, 27 de mayo de 2010



Me voy por un tiempo

sábado, 15 de mayo de 2010

escribir no salva
de la oscuridad
más bien habitúa
a mirarse en el espejo
hasta diluirse

el camino a casa será largo
y las palabras
se convertirán en humo
cuando se aproximen
al corazón de ese bosque

el rostro
desde la maleza
alzará la boca
y pedirá clemencia

miércoles, 12 de mayo de 2010

ante lo acontecido
su boca se cerró
como una estampida
y un silencio rotundo
tronó entre ambas

para siempre

jueves, 6 de mayo de 2010

Algunos fragmentos de la oscuridad robados de Clarice Lispector.

La noche fue hecha para dormir. Para que una persona nunca asista a lo que sucede en la oscuridad. Porque con los ojos cegados por las tinieblas, sentada y quieta, aquella señora más bien parecía estar espiando cómo funciona el cuerpo por dentro: ella misma era el estómago oscuro con sus nauseas, los pulmones como un tranquilo fuelle, el calor de la lengua, el corazón que con crueldad nunca ha tenido forma de corazón, los intestinos con su laberinto delicadísimo, esas cosas que mientras se duerme no paran y de noche destacan, y ahora eran de ella. Sentada con su cuerpo, de repente tanto cuerpo.

Clarice Lispector
(Tchetchelnik, Ucrania, 1920-Río de Janeiro, 1977)
"La manzana en la oscuridad"